viernes 14 de agosto de 2009

Ciclos abiertos

Parece que el cielo se abre
me guía a una voluntad desconocida,
ojalá encuentre ese camino,
el espacio indicado, el merecido
quiero jugar con la fruta de mi vida,
caminar sin romperme los pies.
Sentirme vulnerable de la quietud,
¡qué anhelo más deseable!
Un momento eterno,
de quietud del bebé de la tierra
de la luna reflejada en el sol,
del amor materializado,
alejado de la razón y el estado física.
Donde el alma se eleva
y me lleva a explorar tomar el vino del ser.

lunes 13 de julio de 2009

Tomé del veneno
de vivir sangrando,
encontré el cielo
en el camino prisma
la bondad la busque
gesté ilusiones del mañana
que es incierto y enigmático,
el poder de poder y querer
que agujero crean en la razón,
sintiendo que la nada es destino
disfrazado de tauro
no de corcel equino, emprendo:
el paseo que me lleva al entendimiento,
al saber profundo de la ausencia
la presencia del interno,
el despertar de la dualidad
la separación, la suspensión
el alma se desprendió de mi ser
voló por los oscuros cuentos pasados,
la carne cumplió el papel de la carne,
el dolor es la constancia
de mi viaje por la cima avernal,
el deseo manifestó su deseo
el sueño se hizo presente
camino entre los dos,
la utopía une
la dualidad copula y crea
el toro a nacido de dos.


Claustrofobia del cielo

De este dolor del que prensa el alma,
voy a deslumbrar:
el meollo de mi razón de ser,
está en el mal vivir:
en el horizonte,
el cielo se abre y danza para mí,
pero el sol me agobia
y me devuelve a mi atadura
es la cárcel de la carne
que me envuelve y obstruye
ese placer de arrancarme la piel,
de afrontar lo bajo
lo desquiciante de la noche
codicias perdidas,
el amor
lo dejo en un pedestal,
lejano y cerca del sol,
lo que me aqueja es el vacío
en medio de este cumulo amoral
entre tantas estrellas de escarcha
y mascaras de poder
la delicia de la potencia
el logro, su evaporación,
El cielo está abierto
sus brazos me alientan a subir,
El animal que habita en mis entrañas lo aleja.
Repleto del mas puro masoquismo
el toro sale airoso.


viernes 10 de julio de 2009

Penumbra

Sabiendo que mi existencia pende de un hilo dorado,
me aferro a luz tal sanguijuela a su tronco vivo,
me arranco el alma para exhibirla a tu merced,
me limo el corazón para mojarte de mi esencia,
me exijo abnegación como una virgen a su tela.
Me alejo de mi idea para ser penetrado de tu sed
me siento a esperar como un costal a la venta,
me duele el espíritu de tanto amor en vano,
me lacera en carne viva ese toro pasivo en la penumbra.



sábado 27 de junio de 2009

Absurdo

A un nivel plástico vulnerable
¿de qué me estoy alimentando?
es el giro del que he estado escapando,
llegar a esa esencia incomoda, muy clara
donde el espíritu se trasviste de realidad,
el foco colectivo se revienta de luz
y la miseria es expuesta con lujosos detalles.
¿El corazón? exprimido cual fruta maldita.
No hay razón para no ser y para ser,
por que estoy a luz de este fallo mental,
los engranajes se limitan a funcionar, a fluir.
El dolor se apodera, pero como es usual, me place.
Esperando cerrar este paréntesis absurdo
apoltronado en mi primera fila fucsia grotesca,
el mi vid-teatro, es adiós lo que me llena.
Despedirme del cielo, la luz y mis santos.
Quiero irme, viajar, deseo literal (clamó con dolor el toro).

Planeta de Luz

Del cielo nace mi deseo de buscar.

El camino está enardecido por encantar,

por crear ese halo que me se encaja,

que procrea, marca y desencanta lo mío.

Mi aprendizaje lo veo como el opio,

el veneno que me impide el encanto,

pero que me da la entrada a las nubes,

esas que esperan al final de la lluvia

y de las ideas refugiadas que esperan atacar.

Solo espero encarcelar mi toro,

que devore la inmensidad del punzante frio.

sábado 18 de abril de 2009

Despertar oscuro

Y estaba pasivo el toro, alimentándose de luz
no hay por que ocultarlo, comí de la vid
el despertar fue inevitable y seguro,
como un arranque de la piel y el sentido.
La máscara se descubre y fase está herida,
no hay retorno posible, está trancado el portal.
Pero el maestro de cuernos se adhiere,
me inspira y me corroe, destila su humor,
me empapó de la cicuta de su cuero.
Y la percepción se pierde, me pierdo yo,
el camino derrite, mi toro no desciende.